Siempre hemos escuchado la famosa frase de “el cliente siempre tiene la razón”, pero ¿qué pasa cuando realmente no la tiene? ¿cómo manejamos esas crisis?

Actualmente el mundo es competitivo, puede haber un millón de copias de tu negocio y los servicios que ofreces. ¿Cómo diferenciarte de ellos? Si bien uno puede hacerlo en los servicios o productos que se ofrecen o en los precios de los mismos, hay un diferenciador que sigue pasando desapercibido, pero que es clave —el servicio al cliente.

En este mundo no hay nada más importante que el trato con las personas, este trato cierra contratos, hace clientes fieles y sobre todo genera recomendaciones. Si uno trata bien a las personas es difícil que se olviden de ti.

Día a día, cada cliente que visita tu establecimiento tienen necesidades especificas. Si bien estás necesidades pueden no ser compartidas, sí es cierto que a todos nos gusta ser recibidos con una sonrisa en la cara. Haz que sea toda una experiencia para tus clientes visitarte o dejarte algún comentario en Facebook. No dejes que se vayan disgustados jamás porque una mala experiencia se traduce en una queja que se esparcirá.

Asegúrate de siempre escuchar sus necesidades, de resolver sus dudas y de siempre dar seguimiento a las quejas. No importa si las quejas están fundamentadas o no, siempre trata de dar atención inmediata a cualquier problema que pueda surgir antes de que cualquier otra cosa pase. No olvides apoyarte de tu personal y toma en cuanta siempre su amabilidad al momento de contratarlos al final del día son ellos quienes te están representando frente a tu cliente. Son ellos quienes portan la camiseta y predican tu filosofía corporativa así que date el tiempo para darles la capacitación adecuada de cómo tratar a tu cliente.

El servicio al cliente es lo que hará que tus leads se conviertan en clientes y te prefieran siempre antes que a tu competencia. No olvides que quizás no siempre el cliente tenga la razón, pero sí merece siempre una buena atención.

Siempre hemos escuchado la famosa frase de “el cliente siempre tiene la razón”, pero ¿qué pasa cuando realmente no la tiene? ¿cómo manejamos esas crisis?

Actualmente el mundo es competitivo, puede haber un millón de copias de tu negocio y los servicios que ofreces. ¿Cómo diferenciarte de ellos? Si bien uno puede hacerlo en los servicios o productos que se ofrecen o en los precios de los mismos, hay un diferenciador que sigue pasando desapercibido, pero que es clave —el servicio al cliente.


En este mundo no hay nada más importante que el trato con las personas, este trato cierra contratos, hace clientes fieles y sobre todo genera recomendaciones. Si uno trata bien a las personas es difícil que se olviden de ti.


Día a día, cada cliente que visita tu establecimiento tienen necesidades especificas. Si bien estás necesidades pueden no ser compartidas, sí es cierto que a todos nos gusta ser recibidos con una sonrisa en la cara. Haz que sea toda una experiencia para tus clientes visitarte o dejarte algún comentario en Facebook. No dejes que se vayan disgustados jamás porque una mala experiencia se traduce en una queja que se esparcirá.

Asegúrate de siempre escuchar sus necesidades, de resolver sus dudas y de siempre dar seguimiento a las quejas. No importa si las quejas están fundamentadas o no, siempre trata de dar atención inmediata a cualquier problema que pueda surgir antes de que cualquier otra cosa pase. Existen varias claves para ofrecer un mejor servicio al cliente, pero una de las principales es apoyarte de tu personal. Toma en cuenta siempre su amabilidad al momento de contratarlos porque al final del día son ellos quienes te están representando frente a tu cliente. Son ellos quienes portan la camiseta y predican tu filosofía corporativa, así que date el tiempo para darles la capacitación adecuada de cómo tratar a tu cliente.

El servicio al cliente es lo que hará que tus leads se conviertan en clientes y te prefieran siempre antes que a tu competencia. No olvides que quizás no siempre el cliente tenga la razón, pero sí merece siempre una buena atención.